Procrastinar de por vida

Lo confieso, me encanta procrastinar. Pero, ¿a quién no?

Siempre encuentro una buena excusa: “se me acaba de ocurrir una idea para un cómic, si no la dibujo ahora se me va a olvidar”, “uy, mi escritorio se ve monísimo con esta luz, voy a hacerle una foto y subirla al Insta”, “hace unos días que no le echo un vistazo a Dribbble, voy a ver qué se cuece por ahí”…

Recientemente he decidido dejar de sentirme mal por ello. Lo tengo asumido, ¡voy a procrastinar de por vida! Así que fuera sentimiento de culpa.

Todas las cosas que hago cuando procrastino son COSAS QUE ME ENCANTA HACER y que me ayudan a mejorar en mi carrera de una manera u otra, ¿por qué parar? 

Piensa en las cosas que te gusta hacer y que podrían mejorar tu carrera aunque sólo sea un poquito y conviértelo en tus “actividades para procrastinar”. Y si estás intentando mejorando tu inglés como yo, ¡Netflix cuenta! 


Este año no olvides ningún regalo

Acción de gracias ha terminado, ¡así que ahora toca pensar en Navidad!

Yo ya estoy empezando a comprar los regalitos, pero cada vez que se me ocurre una idea se me termina olvidado, por eso he creado estas plantillas para ayudarme a recordar todo.

Si tú también necesitas ayuda para no dejar nada en el tintero, todo lo que tienes que hacer es hacer click en el botón de abajo y, ¡descargar la plantilla!

Imprímela y cuélgala en tu pizarra. ¡Te ayudará a mantener todas tus compras navideñas a la orden del día!

Descargar Lista de Regalos de Navidad

Qué hacer cuando se te va la inspiración

Si eres una persona creativa ya sabrás que hay días en los que te sientas en el escritorio por horas y horas y no se te ocurre nada que valga la pena. Aquí tienes algunas cosillas que me ayudan a recuperar la inspiración.

  1. Escribir todo lo que estoy pensando

Nuestra mente nunca se apaga, incluso cuando estamos durmiendo, así que aprovecha y escribe todo los pensamientos que te rondan por la mente. No te preocupes si al principio no tienen sentido, en algún momento te empezarán a llevar en una dirección. Este proceso me ayuda, por ejemplo, cuando estoy decidiendo el rumbo que va a tomar en un nuevo diseño.

2. Leer

Éste es un clásico pero totalmente verdad. Si hoy no te sientes inspirado, coge un buen libro y la inspiración volverá. Y si no, al menos estarás cumpliendo uno de los propositos para el nuevo año. Todos sabemos que leer también está en tu lista 😜

3. Ver un documental

Estarás pensado “ya veo suficiente Netflix”. Y probablemente es verdad. Yo también. Pero en este caso, en lugar de elegir algo al azár, busca un documental sobre el tema para el cual necesitas inspiración ahora (negocios, estudios, niños…) y deja que Netflix te muestre otra perspectiva.

4. Darte un paseito tú sólo

Cuando te pones a andar lo único que haces es pensar, sin presiones, sin metas. Tu única meta es llegar a la otra esquina de la calle, por lo que es la situación perfecta para relajar tu mente y olvidarte de las preocupaciones que te están bloqueando. Un buen paseo puede ayudarte a encontrar las ideas que estabas buscando.

5. Practicar una actividad creativa que no sea de tu campo

Si eres escritor, pinta. Si eres pintor, toca un instrumento. Ejercita tu creatividad de una manera diferente y puede que encuentres la inspiración de nuevo.

6. Ponterte celoso

Entra en Internet y échale un vistazo a los mejores trabajos de la gente que sigues. Busca aquellos proyectos a lo que no quieres ni mirar porque sabes que te pondrán celoso. Haz este ejercicio por un buen rato y te entrarán ganas de empezar a experimentar con mil ideas.

7. Haz alguna actividad manual en casa

Lava los platos, plancha algunas camisas, limpia la casa… algo que te haga sentirte productivo pero que no necesite de mucho esfuerzo mental. Cuando tu mente se relaje, ¡las ideas y la inspiración volverán!

Cuando creamos esos momentos en los que nuestra mente deja de “trabajar”… ¡ahí es cuando la inspiración vuelve! ¡Pero asegúrate de que te coja siempre con un cuaderno a mano!


Cómo liberar estrés haciendo una lista de tareas de forma productiva

1. Hacer la lista de tareas al final del día

Al final del día, tienes en mente todas las cosas que no has tenido tiempo de terminar y de verdad tienes o quieres hacer. No hay más horas en el día y no das para más. Sé lo que es. En ese momento es cuando el estrés llama a tu puerta. Pero no te preocupes, ¡para eso están las listas! En el momento en el que sientas que tienes DEMASIADAS COSAS en el aire, empieza a escribirlas todas.

2. Separa tu lista de tareas en el trabajo y tu lista de tareas personales

Una de las trampas en las que caemos cuando intentamos hacer una lista de tareas pendientes es hacerlas interminables. Es más difícil ver todo lo que tienes que hacer, más difícil de organizar, y al final del día, sólo terminaremos completando el 10-20% de la lista, ¡lo que nos hace sentir que hemos fracasado! En su lugar, trata de hacer dos o tres listas más pequeñas. Esto te ayudará a visualizar más fácilmente lo que necesita hacer y será más satisfactorio terminar un mayor porcentaje de tus tareas. Si terminas el día con pequeñas victorias, te volverás adicto y querrás seguir ganando batallas al día siguiente.

3. ¡Sé realista!

No te vuelvas loco y empieces a escribir todo lo que quieres hacer en la vida. Una lista de tareas no es una lista de cosas que quieres hacer antes de morir. Cada vez que pienses en algo que quieres añadir a la lista pregúntate, “¿puedo terminar esta tarea antes de que termine la semana?” Si la respuesta es no, ¡no la apuntes en la lista! Si crees que no vas a poder completarla en una semana, apúntala en tu calendario. Una listas de tareas debe de ser simple.

4. No priorices tus tareas con números

Solía trabajar para una agencia de publicidad en España, y como ya sabrás, las agencias de publicidad se pueden volver un poco “crazy” a veces. Al final de cada mes, siempre terminaba con una lista interminable de cosas que hacer para el siguiente mes, por lo que concertaba una reunión con mi jefe para ayudarme a priorizar tareas. Cada vez que salía de esa reunión tenía la misma lista pero con un montonazo de número, y adivina qué, ¡alrededor de 10 tareas de esa lista eran nombradas prioridad número 1! Los números en una lista de tareas puede hacer que te quedes estancado en una tarea que quizás no puedes completar en ese momento cuando podrías estar haciendo otras que te permitiría seguir adelante y motivado. Si has seguido todos los pasos anteriores para crear tu lista de tareas, todas ellas deberían tener prioridad, así que, ¿por qué numerarlas? Simplemente, ¡empieza a completar tareas una por una!

5. El formato vertical es la mejor opción

Ahora que sabemos como hacer una lista de tareas, vamos a centrarnos en el mejor formato para ello. Quizás suena innecesario, pero lo cierto es que dónde escribes las tareas puede cambiarlo todo.

Si escribes tu lista en un trozo de papel, probablemente vas a terminar perdiéndolo. Si la escribes en un cuaderno, puede que olvides mirarlo ya que un cuaderno no es algo que tengas siempre abierto y a la vista todo el tiempo. La opción que funciona mejor para mí es un bloc vertical sin portada para que siempre esté abierto. Así, cuando termines con tu primera lista de tareas, puedes arrancar la página y empezar de nuevo como si estrenaras un nuevo bloc. De esta manera tendrás la lista de tareas siempre en frente de ti, abierta, y lista para escribir o echar un vistazo a la siguiente tarea.